“Para él, una novela es una abeja
reina que vuela hacia las alturas, a ciegas, apoderándose de todo lo que
encuentra en su ascenso, sin piedad ni remordimiento, porque ha venido a este
mundo sólo para ese vuelo. Volar hacia el vacío es su único orgullo, y también su
condena.”
El segundo libro que leo del autor y ya se
ha convertido en uno de mis favoritos, desde que leí La Mano del Amo quedé prendado de su estilo narrativo y sus temas de análisis tan
diferentes, realmente se sentía onírico en esa narración, por otro sentí que le
faltaba algo que no sé expresar, supe que debía volver a leer a este hombre, y
no me equivocaba, sigue siendo único, aunque no tan onírico en esta narración,
si conserva el duende.
La novela se desarrolla en un entorno periodístico,
y durante gran parte se centra en esto, pues en un país tan colmado de cambios
y restricciones, siempre hay escándalos, en especial, políticos. La corrupción
es, al parecer, un plato común en toda Latinoamérica, y la estupidez de las
masas es de lo que se sirven quienes las cometen, por lo que durante esta parte
de la novela no falta la intriga, el sentimiento vertiginoso de caos, de
inminente desastre, y aun así, mientras esto ocurre, se va desarrollando en
segundo plano una historia de amor algo enfermiza entre Camargo -el director
del periódico- y Reina, una reportera “cualquiera” del mismo, claro, vemos que
este sentimiento es más unilateral de él hacia ella, pero apenas se está
dibujando.
“¿Te parece? Acá no hay principio
ni fin. En este país siempre parece que está por pasar algo terrible, y no
pasa. Todo va a seguir igual, ya vas a ver.”
El momento de la historia que abre la
novela, es un tiempo presente, pues existen dos tiempos en conjunción, y se
salta del presente al pasado por medio de los capítulos, a veces, y otras veces
por medio de párrafos, por lo que la segunda y la primera parte se cuentan casi
de forma simultánea, haciendo que conozcamos el desenlace antes que las
circunstancias. Ahora sí, en la segunda parte, la relación pasa de enfermiza a
obsesiva, a hiriente, venenosa, en serio de terror, por lo que la segunda
parte, a pesar de no ser propiamente el thriller periodístico que nos venían presentando,
sigue teniendo ese estilo, solo que ahora es más dramático, más personal.
Lo mejor, aparte del estilo lírico y suave
del autor, son sus personajes, Camargo es un ser fuerte, despreciable,
ensimismado, con complejo de Dios, que odia a las mujeres y a los guantes, que
tiene una deuda pendiente con su madre, que es cochinamente humano, y que nunca
me agrado, pero sí me fascino, está tan mal como ser humano que es un excelente
personaje. Reina, por otro lado, no difiere mucho de este, es egoísta,
ensimismada, al principio de la novela algo insegura, pero luego raya en lo déspota,
a ratos despreciable, a ratos digna de admiración. Solitarios y lastimosos,
fuertes y heroicos, Martínez consigue crear la dualidad perfecta en la
personalidad, haciéndoles humanos, cochinos humanos.
“No hay verdad en las apariencias, ya lo sabías, porque ni la más fiel
de las imágenes repite el pasado, el alma ni la incandescencia de lo que está
reflejando.”
Y es que es tan genio que advierte al
lector con paralelismos continuos dentro de la obra sobre el futuro de esta, no
se cansa de advertir y prepara para su conclusión, y aun así deja esa conclusión
un mal sabor de boca. Y debo admitir que me gusto al mismo nivel de cómo me
pareció innecesario tantos de estos paralelismos, incluso lo sentí como una
copia casi literal de lo que nos contaba al principio, pues me parecía muy
obvio todo. Llego a resultarme como algo un poco holgazán en una obra tan
exquisita, es decir, comprendo el uso que hizo de estos, lo bien que se sirvió,
pero personalmente no me llega aun a calar.
Plus, no esperaba, en serio, esa conexión
con “La Mano del Amo”, tan bien hecha, tan rara, tan fuera de lugar, pero tan
bien en esa apoteosis final de los personajes, en esas razones tan extrañamente
fundamentadas, realmente no le vi razón de ser a esta referencia directa, pero
igual la aprecio.
“Hay frases que se quedan, que no
se pueden dejar en el aire. Alguien dice algo, y ese algo nos cambia, aunque no
queramos.”
Otra cosa que debo decir, es el
momento en que me encontraba cuando leí la novela, no era el mejor
personalmente, estaba algo desesperado por la situación del país que hace más
incipiente la incertidumbre de mi futuro, y ninguna lectura hasta el momento me
había dado lo que no sabía que estaba buscando, hasta que sin saber mucho de su
trama, empecé esta historia, que con su gran carga de crítica política, y la
realidad de gobiernos corruptos en toda Latinoamérica me dio, de alguna
forma, frases de aliento para mi realidad, la historia en serio es cíclica,
y no somos el único país con problemas, por lo que no sé si me ayudo a superar
el bajón permitiéndome a visualizar desde la distancia, o me hizo resignarme a
todo lo que está pasando, de igual forma, no pudo llegar en mejor momento.
Sé que he dicho esto con muchos autores, pero debo admitir que, con Tomás Eloy Martínez, la escritura latinoamericana me ha terminado de demostrar su excelencia, una muy querida, e inteligente amiga, siempre me habla que no ha conseguido actualmente ninguna narración tan llena de pasión que la de nuestros autores, y, opino yo, que está en todo lo cierto.
Otras de las frases que me parecen dignas
de extraer son:
“Es más seguro no nacer que
existir. En la existencia hay siempre un recuerdo, por mínimo y fugaz que sea,
y ese recuerdo siempre te convertirá en otro ser, en otra cosa.”
“Hiciste hace años, tu
aprendizaje de la desdicha. Cuando ya no podías aprender más, te volviste
inmune a todo sufrimiento. Ahora te queda sólo la cólera.”
“En qué abismos ha caído este
país, cómo va a levantarse de esa postración sin fin. ¿Podrá ayudar en algo lo
que yo escriba? (…) ¿Ayuda en algo mostrar las llagas? Creo que de nada sirve, que
nada ayuda, todos vamos a morir clamando al vacío en este desierto de sordos.”
“Nada más difícil de entender que
las razones de un criminal, pensate. Nada más difícil que amar y al mismo
tiempo aceptar que no te aman.”
______________
Pd. Todas las reseñas y muchas más están aquí
No hay comentarios:
Publicar un comentario